domingo, 8 de abril de 2012

Consecuencias.

A todos nos gusta pasarla bien, es la mejor forma de disfrutar de la vida a pleno. Todo está bien, podemos estar con quién queramos el tiempo que queramos, hacer lo que queramos, actuar como queramos sin preocuparnos por las consecuencias, pero eso no quita que existan. Todo está bien, todo es risas, hasta que llega esa persona que te confunde, y al final terminamos sabiendo que lo único que queremos es regalarle nuestra libertad a ese alguien. Llegaste, me diste vuelta el mundo y pusiste un límite, un límite que no pierdo el tiempo en cruzar porque sé que lo único que voy a conseguir es pasarla peor. Me enredaste, con tu desinterés te llevaste mi calma. Te pienso y me molesta el pecho, en la panza siento ese nudo de nervios, nervios de que llegue el momento en que tenga que aceptar que sí me importas, y a la vez, que esto no va a ningún lado. A todos nos gusta pasarla bien, pero también a todos nos pasa que un día y en el momento que menos lo esperabas, alguien entra en tu mundo y destruye toda la estructura que tenías armada.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Éxtasis.

Tu piel rosando la mía, melodías salvajes revotando contra nuestros cuerpos, inundando cada parte de nuestros cerebros. El ácido haciendo efecto, generando sensaciones extrañas, desconocidas. Sube la temperatura, queman los sentidos. Nos movemos con el beat que mantiene nuestros corazones latiendo, nos movemos como uno solo. No hay límites en esta dimensión donde nos encontramos hoy, ahora. Estamos viviendo la vida como si cada segundo nos acercara a la nada, porque a cada segundo ahí es donde vamos. Shocks de placer, se siente todo tan bien. Estamos en el éxtasis total, pero seguimos bailando, bailando por nuestras vidas, bailando como si no importara nada. Bailamos porque no importa nada, porque toda la gente que está alrededor es simplemente insignificante cuando estamos juntos. Siento que tiras de mi pelo, gozo, grito, pero el sonido es sordo. Sabemos que la noche tiende a terminar, disfrutamos el momento hasta el final. Nuestras cabezas se calman, el calor solo se siente en la yema de los dedos. Te acaricio el pelo mientras me abrazas tirados en algún rincón del lugar. Pero cuando menos lo imagines, voy a tomar mis cosas y partir, sé que no me vas a acompañar, no estamos preparados para nada, mucho menos algo tan intenso. No voy a mirarte a los ojos antes de irme, por más que lo sé, no quiero leer en ellos ese "esto no va a ninguna parte" que tu boca no se anima a soltar. A veces me gusta convencerme un poquito de que esto alcanza, que instantes fugaces a tu lado llenan mi vida de magia. También a veces me gusta auto-gestionarme la idea de que te necesito, así al menos tengo un algo en qué pensar. No sé si te necesito, sé que tenés poder sobre mí, porque mi carne es débil. Vosiyo, tu piel rosando la mía, tu cuerpo y mi cuerpo.

jueves, 23 de febrero de 2012

Way to happiness

Buscar desesperadamente el camino correcto a la felicidad. Cometer errores, caer, pero siempre levantarse. Tal vez pensar un poco menos y actuar más sea de ayuda, necesito ayuda. Dejar que las cosas pasen como tengan que pasar sin forzar un destino anónimo de existencia dudosa y no dejar que los viejos tropezones te inhiban a seguir. Agarrame de las manos y no me sueltes, que a veces me hace falta alguien que me obligue a no clavarme las uñas. Las huellas en mis palmas me recuerdan momentos tristes, pero pasados. Necesitar dejar atrás las experiencias dolorosas, sin olvidar lo que me enseñaron para así, limpiar mi alma de negros sentimientos. Y quizás, aprender a odiar, solo un poco, aquellas cosas que no me hacen bien, para así disfrutar más las que me hacen feliz. Debería aprender a quererme y dejar de juzgar mi persona en cada aspecto de su pequeña existencia. Eso soy, soy minúscula dentro de una marea humana de personalidades, pero aún así valgo la pena. Soy un grano de arena más que mantiene la playa en su forma. Estar ahí parado, junto a tantos otros, viviendo, buscando la forma de llegar al mar para ser parte de algo diferente, algo más grande. Recúerdenme que de frente al mar todo se ve mejor, que lo cristalino de las aguas de algún lugar siempre va a hacer brillar mis ojos y latir mi corazón. Después de todo eso, me queda no olvidar respirar, o en todo caso, olvidarlo solo a veces. Cuando algo te sorprende, cuando la felicidad colma tus pulmones. Cuando todo duele. Cuando sentís que el amor te toca. Olvidar respirar, como muestra de que hay algo ahí más importante que pensar en vos mismo. Siempre pensar en vos mismo, pero aún así nunca dejar de pensar en los demás. Estar en paz con tu persona.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Tan simple como complejo.



A veces pienso que la lluvia es una representación clara de la vida, de cómo las cosas caen por su propio peso. Cómo llegan a tu vida repentinamente, en una acción casi fugaz, y de un momento para el otro, ya no están. Aparecen, te golpean si aviso, te hacen feliz o no, y después se van. Dejan frío y dejan recuerdos, dejan soledad, pero nada más. O tal vez está hecha para purificar almas, quién sabe. Yo me siento mágica, única bajo la lluvia. Pero quizás, tal vez, es simplemente un fenómeno atmosférico, que se genera por la condensación del vapor de agua contenido en las nubes. Uno nunca sabe con certeza por qué pasan las cosas, cómo se producen. Es decir, ¿Cuál es el motivo por el que uno se enamora? o también, ¿Por qué uno tiene que chocar contra algo y caer? ¿Cuándo va a ser el día que tengas todo eso que tanto esperaste? ¿Cómo es morir? A veces sólo me paro bajo la lluvia y miro el cielo, después el suelo. Las gotas caen, simplemente eso hacen. Así es la vida de simple y compleja. Las cosas pasan sin que prestemos mucha atención, pero uno nunca sabe realmente, por qué.

viernes, 27 de enero de 2012

Y soñé pasiones locas con vos.

Anoche fue una noche extraña de esas que te dejan pensando a la mañana siguiente. Anoche tuve una de esos momentos donde decidís que se acabó tu vida y te vas a dormir con cara larga y el alma fría. Anoche vi una película, una de esas películas que no te dicen nada pero te dicen todo, de esas simples donde se refleja tu posible realidad. Bah, realidad dentro de su relatividad. Anoche soñé, y eso ya es extraño porque hace tiempo que no soñaba; pero no sólo soñé, sino que tuve dos sueños en la misma noche. Acostumbro no recordar con claridad, o simplemente no recordar los sueños y atormentarme con cada detalle de una pesadilla. Anoche fue distinto, porque soñé con él y lo recuerdo todo. No voy a decir quién es él ni cómo es, tampoco es que le diga él como si fuera único o especial, porque no es alguien importante. Últimamente mi él tiene tantas personas ocultas detrás que ya es indiferente. Distinto es cuando te hablo a vos. Pero volviendo al punto, soñé con un él. Un poco debo admitir que es un él en el que pienso bastante, pero del que no hablo demasiado y al que le quito peso si lo hago. El sueño era extraño y poco real, salvo en el diálogo que parecía totalmente auténtico. Su fuerza era ridícula y me hacía sentir increíble, él me hacía sentir deseable, porque claro, era solo un sueño. Era todo casual pero semi premeditado, como de esperarse. El caso es que él me poseía por completo, y yo estaba en mi mejor momento. Por el tiempo que duró ese sueño sentí que ahí es a dónde pertenecía, contra la pared amoldada a su torso desnudo. Soñé pasiones locas con él y sí, lo disfruté. El sueño se desencadenó de la mejor manera pero en algún momento algo pasó y el amanecer con cosquillas en la punta de los dedos me fue imposible. Se armó un vacío, y seguido a esto un sueño recurrente. Recurrente porque sé que lo sueño miles de veces desde hace ya mucho tiempo, pero esta vez fue diferente porque lo único que supe sobre ese sueño en la mañana fue que ya lo había soñado y que no era uno bueno porque me desperté asutada y sin aliento. No recuerdo nada del sueño, nada en absoluto. No sé con qué tenía que ver ni por qué lo soñé pero le tengo odio y si lo sigo soñando voy a presentar una causa contra mi cerebro tóxico y arruinado.